Un beso, unas manos bajo la ropa. Pasión, locura. Ser esclavos de un amor temporal, instantáneo. De esos que te hacen sentir bien, donde solo importa acompasar su respiración con la tuya. Donde el tiempo no existe, ni los miedos. Y te dejas llevar. Eres suya por un ratito, aunque mañana no recuerdes su nombre, ni hayas apuntado su número.
No hay comentarios:
Publicar un comentario