Me encontré con tu mirada y me dijo que eras tú, esa es mi cruz, doy mi palabra. Renuncié a jugar mis cartas, me perdió el corazón y ahora mi voz es la que manda. Y ahora respira , mira hacia arriba, queda camino por andar. Borra tus huellas, toma las riendas, solo es cuestión de caminar. Cantaré por el camino, que en las penas y alegrías, me encontré con el destino. Y él me dijo "Vida mía, lo mejor, ser uno mismo, es mirar hacia adelante y no perder jamás el rumbo". Comprendí que lo importante, no es saber lo que uno tiene, es saber lo que uno vale. Que no es cierto esto que cuentan, "tanto tienes, tanto vales", que no importa cuanto caigas, lo más grande es levantarse.
No existe persona en el mundo a la que quiera más que a ti.

No hay comentarios:
Publicar un comentario